Preparar texto y JSON sin perder información
Una transformación rápida también necesita una revisión. Conserva siempre el texto original y elige la herramienta según lo que vayas a hacer después.
Cuenta con el criterio de tu entrega
El contador separa palabras por espacios y estima la lectura a 200 palabras por minuto. Es una referencia, no una medición de cuánto tardará cada persona. Si preparas una presentación oral, ensáyala en voz alta: las pausas, los ejemplos y las diapositivas cambian el ritmo.
Para un formulario con límite de caracteres, recuerda que espacios y saltos de línea también cuentan. Los emojis combinados pueden ocupar varios puntos de código. Comprueba el límite en el formulario final antes de enviar.
Revisa las siglas después de cambiar mayúsculas
Pasar un texto a minúsculas también convierte siglas y nombres propios. El modo Inicio de frase no entiende el significado: puede interpretar el punto de una abreviatura como el final de una oración. Revisa nombres de personas, lugares y marcas después de transformar.
JSON válido no significa datos correctos
El formateador comprueba sintaxis. Un documento puede ser válido y contener un correo incorrecto o un campo obligatorio ausente. La validación de esos requisitos corresponde a la aplicación que recibe los datos.
Utiliza comillas dobles para claves y cadenas. No incluyas comentarios ni una coma después del último elemento. Escribe identificadores largos entre comillas para evitar la pérdida de precisión de los números de JavaScript. Si una clave aparece dos veces, solo se conserva su último valor.
Antes de compartir
Revisa que el texto no incluya contraseñas, claves de API ni datos personales que no quieras enviar. El procesamiento local evita subirlo mediante estas herramientas, pero el archivo que descargues seguirá en tu dispositivo.